La inflación no da tregua y el rubro que más preocupa es el de los alimentos. El índice general de precios asustó a todos en marzo: a nivel nacional se elevó un 6,7 por ciento y en Córdoba fue todavía peor: alcanzó el 6,91 por ciento según la Dirección General de Estadísticas y Censos.
Si mantuviera ese comportamiento durante todo el 2022, los alimentos registrarían una suba anual del 66,96 por ciento. Ese rubro, el más sensible socialmente, estuvo por encima de la inflación general acumulada durante el primer trimestre en Córdoba. El índice promedio arrojó un 15,32 por ciento, un punto y medio por debajo del incremento de los alimentos.
Ese comportamiento de los artículos de primera necesidad se produjo a pesar de que el gobierno nacional ha probado distintas alternativas para, precisamente, tratar de contener esos precios. Fue desde congelamientos forzosos de precios a acuerdos para que una canasta de artículos sirviera de referencia hasta la prohibición de exportar algunos productos para evitar el impacto de la crisis internacional en el mercado interno. Pasó, por ejemplo, con la carne de vaca. Sin embargo, ninguna de esas herramientas funcionó.
La escalada de los precios de los alimentos por encima del índice general de inflación es un fenómeno que se viene repitiendo. Por ejemplo, durante el último año en Córdoba hubo una inflación que alcanzó el 52,24 por ciento, mientras que alimentos y bebidas tuvo por su parte una suba del 58,69 por ciento en los últimos 12 meses.